lunes, 29 de noviembre de 2010

Página 21


Fanny Edelman es la presidenta del Partido Comunista Argentino. Cuenta su vida que integró las Brigadas Internacionales que apoyaron al bando republicano durante la Guerra Civil Española, y que nació en la provincia de Córdoba, en 1911. A punto de cumplir 100 años, se la puede ver llegar al Comité Central del PC cotidianamente, o atardecer mateando con ella en su living de San Telmo, el día de los enamorados, regalada con flores, entre gloriosas plantas, aquí a la vuelta de mi casa.

La noche del miércoles pasado, un universo de personalidades nacionales e internacionales, camaradas, compañeros de otros partidos y amistades varias, la agasajaron con un homenaje en el teatro Cervantes de Buenos Aires. Una multitud copó las butacas y palcos de la sala, entre ella el secretario general de la CTA, Hugo Yasky, los diputados Carlos Heller y Martín Sabbatella, y el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, que fue uno de los oradores. Para coronar la velada, el grupo “La lija”, armado con guitarras, piano, violín y otras voces, interpretó parte del repertorio musical que inspirara a los combatientes de España y al mundo solidario. Canciones que conquistaron a nuevas generaciones revolucionarias, que las guerrillas de otras contiendas se aprendieron y cantaron en compañía del gran coro brigadista del futuro.

Al día siguiente, el diario Página 12 refirió el evento con un pirulo de 10 líneas, sin foto, sección “sociedad”, página 21.

martes, 16 de noviembre de 2010

La aventura de Miguel Littín, un imbécil clandestino en Chile


“A principios de 1985, el director de cine chileno Miguel Littín -que figura en una lista de cinco mil exiliados con prohibición absoluta de volver a su tierra- estuvo en Chile por artes clandestinas durante seis semanas y filmó más de siete mil metros de película sobre la realidad de su país después de doce años de dictadura militar. Con la cara cambiada, con un estilo distinto de vestir y de hablar, con documentos falsos y con la ayuda y la protección de las organizaciones democráticas que actúan en la clandestinidad, Littín dirigió a lo largo y lo hondo del territorio nacional -inclusive dentro del Palacio de la Moneda- tres equipos europeos de cine que habían entrado al mismo tiempo que él con diversas coberturas legales, y a otros seis equipos juveniles de la resistencia interna. El resultado fue una película de cuatro horas para la televisión y otra de dos horas para el cine, que empiezan a proyectarse por estos días en todo el mundo”.

Así comienza La aventura de Miguel Littín clandestino en Chile, de Gabriel García Márquez, que la Editorial Sudamericana publicó en 1986 con un diseño de tapa por demás encantador.
Lo encontré hace un par de semanas escarbando entre las librerías usadas de la calle Sarmiento y me lo traje por 15 pesetas. Un chiche para la biblioteca. Pero me temo que nada más que eso. Tras que la voz del director de cine ya me venía cayendo medio antipática, llegando a la página 48, durante la primer mañana de incógnito en Santiago y con el equipo italiano filmando a escondidas su reencuentro en la Plaza de Armas, al tipo no se le ocurre mejor capricho que bardear a un carabinero con preguntas arquitectónicas acerca de cierto edificio colonial averiado desde el último terremoto. Molesto por la afrenta, el milico le pide los documentos. A continuación:

“Lo más fácil, por supuesto, era identificarme con el pasaporte, ya probado en varios aeropuertos. En cambio, le temía a una requisa, porque sólo en ese momento me acordé de un error mortal que arrastraba conmigo. En la misma cartera en que llevaba el pasaporte, tenía mi verdadera carta chilena de identidad, que había dejado allí por descuido, y una tarjeta de crédito con mi nombre real. Consciente de que no me quedaba más remedio que asumir el riesgo menos grave, mostré el pasaporte. El carabinero, tampoco muy seguro de lo que debía hacer, le echó una mirada a la foto, y me lo devolvió con un gesto menos áspero.
-¿Qué es lo que quiere saber de ese edificio? -me preguntó.
Yo respiré a pleno pulmón.
-Nada -dije-. Era por joder”.

Habrase visto pelotudo alegre.
Si yo tuviera que quedarme con uno sólo entre mis tres escritores favoritos (García Márquez, Roque Dalton y Jorge Luis Borges) la predilección recaería sin vacilar y por diversas razones en el vecino más ilustre de Palermo Viejo. Dicho esto, justo es confesar que en medidas de placer y cariño ninguno de sus libros supera los Doce cuentos peregrinos del nobel colombiano. Ni siquiera El Aleph, aunque tal declaración sea con justicia merecedora del escarnio. Y para subir la temperatura del infierno revelaré que hasta hoy no he conseguido pisar la segunda hoja otoñal del Patriarca, que Ojos de Perro Azul es desde ya un título ingenioso, y que la aventura de este Pino Solanas araucano ha concluído por ahora en la página 48. Si se me cruza, no descarto el intento de ver la correspondiente película.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Feministas


(Nationaltheatret, Oslo)

“El más ilustre de los evangelistas de Ibsen, George Bernard Shaw, dijo en su Quintessence of Ibsenism que es absurdo preguntarle a un autor una explicación de su obra, ya que esa explicación bien puede ser lo que la obra buscaba. La invención de la fábula precede a la comprensión de su moraleja. En el caso de Ibsen, las invenciones nos importan más que las tesis. Tal no fue el caso cuando se estrenaron sus obras. Gracias a Ibsen, la tesis de que una mujer tiene derecho a vivir su propia vida es ahora un lugar común. En 1879, era escandalosa. En Londres, tuvieron que agregar a Casa de Muñecas una escena final, en la que Nora Helmet, arrepentida, vuelve a su hogar y a su familia”.

Del prólogo a “Peer Gynt” y “Hedda Gabler”,
 uno de los 64 libros que Borges alcanzó a prologar para su colección de
cien obras de lectura imprescindible que Hyspamérica publicara en 1985,
un año antes de su muerte.

"El músico"
Georgina Etcheverry, 2009





sábado, 13 de noviembre de 2010

Savino Súper Star

(Para Santiago, hijo de Vera y Adrián, que hoy cumple Su Segundo Sábado entre noSotroS)

Sonríe Savino Sonríe
Santiago Savino Salió
Santiago Savino Sí

Santiago Savino Soñado
Santiago Savino Sobrino
Santiago Savino Señor

Santiago Savino Succiona
Santiago Savino Saborea
Santiago Savino Sacía

Semana Sobre Semana
Semanalmente Santiago Subirá
Soplará Sebos Siglos

Santiago Savino Saltamontes
Santiago Savino Silbando
Santiago Sawyer Savino

Salvaje Santiago Savino
Santiago Savino Sinvergüenza
Santiago Savino & Sabueso

Scalextric Skate Subibaja
Sudando Sed Surtidor Sandías
Sobrenombre Santi Savino

Sangrando Santiago Solloza
Sufre Susto Sana Sana
Sanará Superman Supersónico

Santiago Suma Subdivide
Santiago Sabe Sintaxis Soluciones
Santiago Savino Sobresaliente

Solsticio Sol Sal Sombrillas
San Clemente, San Bernardo, Santa Teresita
Salado Salmón Sea Surfin'Savino

Santiago Savino Secundarios
Sonando Silvio Sabina Spinetta Serrat Sargent Savino's
Santiago Savino´s Singing

Santiago Savino Solfea
Semicorcheas Semifusas Semitonos
Sones Sambas Sonatas Sinfonías

Saca Santiago Savino
¡Salva Santiago Savino!
“Santiago Savino Seleccionado”

¡Socorro Santiago Savino!
Subacuático Sapo Se Sumerge
Santiago Savino Salvavidas

Santiago Savino Soltero
Sucucho Suburbano Solo Seco
Sólo Sopa Silla Sofá Stratocaster

Sahumerios Sandalias Setentosas Subconciente
Sicosis Sociología Sala Salón Surrealista
Santiago Sombrea Simula Sonetos Shakespeare

Sondea Saramago
Subraya Subtitula Surgen Sinónimos Sutiles
Santiago Subscribe Socialismo

Santiago Soldador Subsistencia Salario
Santiago Savino Sindicalista Sugiere
Silogismo Supermercados Surtidos Suculentos Sueldos

¡Sobra Soja Silos Semillas Suficientes!
¿Soportar Sórdida Sociedad ?
Savino Sublevado Subversivo

Sábado Santiago Suprime Seriedades
Sótano Salsa Sacudir Solomillo
Santiago Savino Starr

Santiago Savino Se Separa
Sobrellevando Sitios Sombríos
Supone Sobando Suavizará Suturará

Santiago Savino Silencioso
Sensato Segará Sus Sogas
Sur Submarino Sotavento

Santiago Savino Surcando Saharas Selvas Serranías
Sobrevuela Senas Serbia Sumatra Singapur
Santiago de Chile, Santiago de Cuba, Santiago del Estero

Sorpresivamente Surgirá Señorita Sortilegio
Soy Santiago Savino Sinuosa Sirena Soy, Splash
Sintonizan Simultánea Simpatía

Salen Subterráneo Suipacha Splendid
Sacan Sus Sacos Se Sientan Sospechando Serial Suspenso
Siniestro Sarcófago, "Scarface" "Sérpico" "Sin aliento"

Salida Sandwich Salame Sed Sifón Sirve Savino
Sorben Sidras Sobremesa Serenata
Santiago Savino Seduce

(Saca Sostén Segunda Succión Senos
Salvoconducto Sabroso Secreto Sexo
Sacapuntas Santiago Savino)

Santiago Savino Sereno ...
Santiago Savino Suspira ...
Salsipuedes Santiago Savino ...

Santiago Savino Siente
Santiago Savino Susurra
- ¿Serás Señora Savino?

Seguro Seguirán Serruchando Sillones
Simbiosis Soberbia Sima
Sólido Savino Suelta Semen

Sucesores: ¿Silvia, Susana, Sofía, Sara, Soledad Savino?
¿Sansón, Sebastián, Segismundo
Salvador, Santos Savino?

Simplemente Sobrevivir Santiago
Sencillamente Savino
Santiago Savino Siembra

Santiago Savino SA
Santiago Savino Sanitarios
Santiago Savino Sorbetes

Según Sección Semanario
“Sigo Siendo Socialista”
Señaló Santiago Savino

Santiago Savino Sesentón
Santiago Savino Sobrio Suegro
Santiago Savino Siesta

Santiago Savino Sentado
Santiago Savino Satisfecho
Santiago Savino Sagrado

Senectud Sunset Septiembre
Sin Su Servidor Sin Savino
Sabio Santiago Savino

Santiago Savino Será
Santiago Sepia Savino
Santiago Savino Siempre

Saludos Santiago Savino
Santiago Savino Suerte
Santiago Savino Salud!

JBE, San Telmo
Sábado 13 de noviembre, 2010, nueve menos cuarto de la noche 

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Balcón al mar

Llego a tus costas
como al reverso menos cruel de la moneda
y tengo todo el tiempo para amarte
aunque el amor no sea más que alguna carta
a veces una espera.
Me desvisto en el muelle
me deslumbro
tiendo mi mano para hallar otra respuesta
y allí estás tú
allí vuelvo a encontrarte
toda tu firme voluntad sobre mis huesos.
La Habana
al otro lado
es una mancha
una extensa muchacha de luces en la espalda
siempre llena de veredas y centauros.
Porque no soy igual a los demás es que te amo
cuando la muerte es una rosa de los vientos
un golpe de suerte
una limpia palmada sobre el hombro.
Porque no soy igual a los demás es que te canto
que asciende mi canción buscando un puerto
un balcón frente al mar
donde dejar mi mano
donde dejar toda mi voz a buen recaudo
sobre el reverso menos cruel de la moneda.

Odette Alonso Yodú
 (Santiago de Cuba, 1964)

viernes, 5 de noviembre de 2010

Vikingo


¿Peliculón argentino en cartelera? Tengo toda la sensación de que sí. Me enteré ayer revisando el mail con la reseña de los estrenos semanales que "El Amante" me envía cada jueves. Dicen: "Vikingo, de José Campusano, tiene mayoría de defensores en la revista, varios muy entusiastas, y hay alguno que otro menos apasionado, en franca minoría. En el número que está en los kioscos hay una crítica a favor y una entrevista con Campusano. Aquí les ofrecemos un texto sobre la película de la cobertura del Mar del Plata 2009".
En youtube encontré esta escena:

lunes, 1 de noviembre de 2010

Los inmortales

Días como estos llegan muy de vez en cuando, como aquel lunes lejano y nublado del 1º de julio de 1974 en que falleció Perón, que fue la fecha más triste en la vida del Tata, el tipo más noble del mundo, agricultor y peronista de la primerísima hora, mi abuelo. Yo estaba en primer grado. Apenas se supo la noticia nos juntaron en el patio de la escuela y nos mandaron de inmediato a casa. Las clases se suspendieron por el resto de aquella semana, que me quedó impregnada como excursión a través del limbo.

Veinte años después desperté en medio de la siesta cordobesa del domingo 1º de mayo de 1994, para ver cómo a bordo de un Williams con graves defectos de suspensión, punteando la carrera, Ayrton Senna se estrellaba contra los muros de Imola a 300 kilómetros por hora. Ya tenía edad para emocionarme y alcancé a llorar entera mi correspondiente parte de tristeza, tan sin fin como la que Tom Jobim pescó cantando frente al mar carioca con la primera línea de “A felicidade”.

A esa misma velocidad se detuvo el corazón de Schafik Hándal, gran jefe de la guerrilla salvadoreña. Fue una tarde de enero del 2006, bajando del avión que lo devolvía a su tierra tras asistir eufórico en La Paz a la primera asunción presidencial de Evo Morales. Le decían “el hombre”, debido acaso a la proeza de vencer, tanto por la vía del mate armado como sobre las tablas de la democracia, ni más ni menos que a Reagan y los Bush en pleno apogeo de sus reinos asesinos. Lo hizo con un puñado mestizo de peones, un par de mulas y el resguardo de dos torres volcánicas, todo bendito por un alfil de dios y una legión de combativas damas de ventaja. Llorando su despedida las calles embanderadas de El Salvador se tiñeron de rojo farabundo, y de su adiós de corazones renació inmortal Schafik, el hombre.

El mismo prodigio callejero aconteció estos últimos días en nuestro país. Es verdad que desconfié de los primeros pases allá por las elecciones del 2003. ¿Cómo no desconfiar de los trucos de Eduardo Duhalde? Pero a los pocos días me encontraba felicitando a mi almacenero santacruceño porque era verdaderamente un gusto la impresión causada por el nuevo presidente.

Me fui a Centroamérica, donde viví cuatro largos e inolvidables años. Salvo tragedias como las de Cromagnon y la partida de mi Nona para reunirse en descanso junto a su compañero el Tata, las noticias que seguía y me llegaban desde acá eran bastante buenas. Volví a comienzos del 2008, justo cuando empezaba el llamado “conflicto del campo”, al cabo del cual las aguas argentinas quedaron tan claramente divididas que bastó con abrir el debate sobre la ley de medios para que el bloque ideológico que aun pesaba sobre nuestras cabezas se partiera de manera irremediablemente histórica. Porque aunque nos queda muy mucho por avanzar, ya nada ni nadie son lo mismo. Ni Clarín, ni Cobos, ni Carrió, ni Duhalde, ni “el campo”. Ya no estamos a merced de su chamuyo, y estamos más claros, más animados a seguir creando juntos un presente y un futuro mejor.

Con dimensiones y colores de cielo, hemos visto estos días el renacimiento de un gran tipo, al que vamos a querer hasta el último de nuestros días con ese mismo cariño y respeto inexpugnable que mi abuelo tenía por Juan y Eva Perón y que hoy tenemos por Cristina. Hoy estamos más unidos, mejor predispuestos para las batallas que nos tocará enfrentar con paciencia y valentía.

La inmortalidad es así, una flor tan rara que brota muy de vez en cuando. Pucheriando frente al televisor comprendí estos días de limbo que mis creencias comunistas entrañan una suerte de politeísmo, en cuyo olimpo perduran un piloto brasileño, un cantante de Liverpool, el Che, y en un círculo más íntimo Ricky y el Walter Nora, los amigos que se murieron todavía más extrañamente jóvenes que aquellos ídolos. Ahorita se lo ve sonriente por ahí al flaco Néstor Kirchner, y doy gracias porque algunos otros sigan entre nosotros, fidelitos y diegueando.

Para mi prima María Paula
1º de noviembre de 2010, Quilmes, y lunes

domingo, 17 de octubre de 2010

Verde moco

Ante la peor noticia de hoy domingo, día de la madre, acerca de la posición "neutral" adoptada por el Partido Verde de la (culiada de) Marina Silva ante el ballotage brasileño, sólo recordar un tramo de Carlitos Marx en ese manifiesto escrito a duo con su amigo el Fede Engels, parte referida a "El socialismo burgués o conservador":

"Una parte de la burguesía desea mitigar las injusticias sociales, para de este modo garantizar la perduración de la sociedad burguesa. Se encuentran en este bando los economistas, los filántropos, los humanitarios, los que aspiran a mejorar la situación de las clases obreras, los organizadores de actos de beneficencia, las sociedades protectoras de animales, los promotores de campañas contra el alcoholismo, los predicadores y reformadores sociales de toda laya".

lunes, 11 de octubre de 2010

Carta de saludo al heroico FMLN


Los pueblos de América Latina y el mundo celebran este 10 de octubre del 2010 la memoria de una fecha clave en la biografía contemporánea de sus luchas: el 30 aniversario de la fundación en El Salvador del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional.

Herederas del coraje demostrado por los pipiles a la hora de resistir la conquista europea, las organizaciones reunidas en aquella jornada de 1980 sumaron sus fuerzas para encauzar juntas la defensa de la población salvadoreña, que se movilizada en reclamo de sus derechos y por tal razón era brutalmente asesinada por los escuadrones al mando de una minoría enriquecida a costa de la explotación de su trabajo.


La formación del FMLN fue el inicio de un proceso de fusión ideológica y partidaria que combinó el pensamiento y la voluntad de diversas estructuras colectivas, todas dispuestas a desafiar no sólo la tiranía local sino también al poderío norteamericano que la sostenía. Fue dicha confluencia la que permitió afrontar con éxito la gesta política, económica, militar y diplomática que significó la Guerra Popular Revolucionaria, que inspirada y educada en el ejemplo de Vietnam, Cuba, Nicaragua y otras experiencias liberadoras, supo ganarse la solidaridad internacional, y junto a ella la del Partido Comunista Argentino, que conserva labradas en las montañas de Chalatenango las huellas de su paso, con el nombre de Marcelo Feito, alias Tte. Rodolfo.

En el transcurso de la guerra, la comandancia y los combatientes del FMLN debieron afrontar no pocas dificultades, entre ellas la colosal contraofensiva lanzada por el imperio tras la caída de la URSS, que aprovechó aquel doloroso desgarro de la historia para anunciar la derrota inapelable del ideario socialista y la coronación del capitalismo como reino supremo e inmortal. A través de los medios de propaganda, la humanidad entera fue invitada al velorio de las ideologías y tentada a dar su apoyo a la miserable filosofía del neoliberalismo, la cual montada sobre una tramposa noción de eficacia facultó a los gobiernos de fin de siglo a enterrar cien años de progreso social conseguido por la clase trabajadora en cada uno de sus países. De tal manera, se aceleró así la concentración de la riqueza en unas cuantos monopolios transnacionales que saquearon y se repartieron la propiedad y el negocio de las empresas estatales. Un objetivo primordial de este programa maléfico fue asfixiar a la Revolución Cubana y a todos los movimientos emancipatorios del planeta, muy en especial a uno que por su cercanía estratégica representaba un enorme dolor de cabeza, es decir el FMLN.

Pero hacia 1992 todos los planes de aniquilar a la guerrilla de El Salvador habían fracasado estrepitosamente. El Farabundo Martí era invencible, y así quedó asentado con la firma de los Acuerdos de Paz, tan inconvenientes para la industria armamentista y sus traficantes –presidentes de los EEUU entre ellos– como favorables al apaciguamiento y la democratización de una comunidad reconocida por sus costumbres serenas, su cortesía y laboriosidad. Comunidad que continuó apoyando al FMLN en la nueva tarea de convertirse en el partido político capaz de conducirla hacia su bien ganado futuro de bienestar y plenitud compartida. Vino el tiempo de asumir diputaciones y gestionar alcaldías, de confrontar y denunciar ante la opinión pública la corrupción generalizada de la derecha, de lidiar con los intentos de dividir y debilitar al partido, de sobrellevar el éxodo e incluso la traición de alguna parte de la militancia.

Como resultado de la sumatoria de los factores mencionados el Farabundo Martí se fortaleció y maduró a tal punto que en las elecciones de marzo del año pasado logró arribar a la presidencia de la República. Lugar y acontecimiento que de seguro presenta nuevos obstáculos que superar, pero que todavía seguimos festejando.

Hoy los vientos soplan nuevamente a favor de la izquierda latinoamericana. Aunque el imperio conserva y ejerce su poder dañino a ambos lados del océano, aunque sea preciso estar atentos para desbaratar próximos golpes como los producidos en Venezuela, Bolivia, Honduras y Ecuador, no cabe duda que el mismo ha perdido su impune legitimidad de ayer, algo que en buena medida se lo debemos a la acción del FMLN.

Son muchas y muchos los autores de esta hazaña. Quisiéramos saludarles y recordarles en la figura entrañable de Schafik Hándal, maestro en el arte de interpretar y amalgamar las diferentes tradiciones, concepciones y capacidades políticas indispensables para construir la herramienta que los pueblos precisan para edificar su mejor destino. Porque la querida presencia del Comandante Schafik estará por siempre en el corazón de nuestras filas, marchando codo a codo con la de Guevara, y porque en compañía de ambos seguiremos abriendo los caminos de la unidad que guíen a nuestra patria hasta el mañana victorioso.

Nuestro abrazo para Medardo González, Salvador Sánchez Cerén y José Luis Merino, en cuya conducción se sintetiza el temple heroico de todas y todos ustedes, hermanos salvadoreños.

Qué viva el FMLN y un muy feliz cumpleaños les desean los hombres y mujeres del PCA.

Buenos Aires
Octubre 2010



viernes, 8 de octubre de 2010

Perú Feliz

Cada país tiene el premio nobel que se merece
por lo tanto
mídase toda tentación de ladrar a sotavento

Nadie, y digo nadie
está exento

Aparte
políticamente hablando
fue adversario de Fujimori o sea...

Lo que es yo, feliz
yo que en las manos de una amante
por donde sueño
recibí escrito
“O Anti.Christo nasceu
para o Brasil governar
mais ahi está O Conselheiro
para dele nos livrar”


miércoles, 29 de septiembre de 2010

La flaca Ingrid

La llamada Operación Fénix fue un acto terrorista de carácter imperial ejecutado por los gobiernos y fuerzas armadas coordinadas de Colombia y EEUU. Culminó a las 00.25 hs del 1° de marzo del 2008 con el bombardeo del territorio ecuatoriano de Angostura y la muerte del comandante Raúl Reyes de las FARC, otros 20 combatientes a sus órdenes y los estudiantes mexicanos Soren Ulises Avilés Ángeles, Fernando Franco Delgado, Juan González del Castillo y Verónica Natalia Velásquez Ramírez. Su objetivo fue atentar contrar el proceso de liberación incondicional de rehenes impulsado por la guerrilla colombiana junto a un cuerpo diplomático representativo de todas las fuerzas políticas y sociales latinoamericanas comprometidas con la solución pacífica y negociada del conflicto.
La campaña mediática montada para justificar el ataque ante la opinión pública internacional puso énfasis en las supuestas condiciones inhumanas a las que estaban sometidos los prisioneros de las FARC. En particular, se difundió la siguiente fotografía:


Atento a la guerra desinformativa empleada para desprestigiar a los ejércitos populares de liberación, por aquellos días se me ocurrió mirar detenidamente la foto. "Aquí hay gato encerrado", pensé. Me llamaron la atención la belleza cuidada del cabello, la pulsera artesanal, el ambiente sereno de la toma. En semejante contexto, su notoria delgadez no parecía ser el producto brutal de una hambruna infligida por crueles secuestradores, sino más bien una característica individual, estilizada en todo caso por el trajín amazónico de los campamentos revolucionarios. Tras la espectacularidad de su rescate pude comprobar mis sospechas:

jueves, 16 de septiembre de 2010

Claridad


Creo que la Revolución Cubana dignificó a nuestro país y a los cubanos. Y que el Gobierno Revolucionario ha sido el mejor gobierno de nuestra Historia.

Sí: antes de la Revolución La Habana estaba mucho más pintada, los baches eran raros y uno caminaba calles y calles de tiendas llenas e iluminadas. Pero, ¿quiénes compraban en aquellas tiendas? ¿Quiénes podían caminar con verdadera libertad por aquellas calles? Por supuesto, los que "tenían con qué" en sus bolsillos. Los demás, a ver vidrieras y a soñar, como mi madre, como nuestra familia, como la mayoría de las familias cubanas. Por aquellas avenidas fabulosas sólo se paseaban los "ciudadanos respetables", bien considerados en primer lugar por su aspecto. Los harapientos, los mendigos, casi todos negros, tenían que hacer rodeos, porque cuando un policía los veía en alguna calle "decente", a palos los sacaban de allí.

Esto lo vi con mis propios ojos de niño de 7 u 8 años y lo estuve viendo hasta que cumplí 12, cuando triunfó la Revolución.

En la esquina de mi casa había dos bares, en uno de ellos, a veces, en vez de cenar, nos tomábamos un batido. En varias ocasiones pasaron marines, cayéndose de borrachos, buscando prostitutas y metiéndose con las mujeres del barrio. A un joven vecino nuestro, que salió a defender a su hermana, lo tiraron al suelo, y cuando llegó la policía ¿con quién creen que cargaron? ¿Con los abusadores? Pues no. A patadas por los fondillos se llevaron a aquel joven universitario que, lógicamente, después se destacaba en las tánganas estudiantiles.

Ahí están las fotos de un marine meando, sentado en la cabeza de la estatua de Martí, en el Parque Central de nuestra Capital.

Eso era Cuba, antes del 59. Al menos así eran las calles de la Centrohabana que yo viví a diario, las del barrio de San Leopoldo, colindante con Dragones y Cayo Hueso. Ahora están destruidas, me desgarra pasar por allí porque es como ver las ruinas de mi propia infancia. Lo canto en "Trovador antiguo". ¿Cómo pudimos llegar a semejante deterioro? Por muchas razones. Mucha culpa nuestra por no haber visto los árboles, embelesados con el bosque, pero culpa también de los que quieren que regresen los marines a vejar la cabeza de Martí.

Estoy de acuerdo en revertir los errores, en desterrar el autoritarismo y en construir una democracia socialista sólida, eficiente, con un funcionamiento siempre perfectible, que se garantice a sí misma. Me niego a renunciar a los derechos fundamentales que la Revolución conquistó para el pueblo. Antes que nada, dignidad y soberanía, y asimismo salud, educación, cultura y una vejez honorable para todos. Quisiera no tener que enterarme de lo que pasa en mi país por la prensa de afuera, cuyos enfoques aportan no poca confusión. Quisiera que mejoraran muchas cosas que he dicho y otras que no.

Pero, por encima de todo, no quiero que regrese aquella ignominia, aquella miseria, aquella falsedad de partidos políticos que cuando tomaban el poder le entregaban el país al mejor postor. Todo aquello sucedía al tibio amparo de la Declaración de los Derechos Humanos y de la Constitución de 1940. La experiencia pre-revolucionaria cubana y la de muchos otros países demuestra lo que importan los derechos humanos en las democracias representativas.

Muchos de los que hoy atacan la Revolución, fueron educados por ella. Profesionales emigrados, que comparan forzadamente las condiciones ideales de "la culta Europa", con la hostigada Cuba. Otros, más viejos, quizá algúna vez llegaron a "ser algo" gracias a la Revolución y hoy se pavonean como ideólogos pro capitalistas, estudiosos de Leyes e Historia, disfrazados de humildes obreros. Personalmente, no soporto a los "cambiacasacas" fervorosos; esos arrepentidos, con sus cursitos de marxismo y todo, que eran más papistas que el Papa y ahora son su propio reverso. No les deseo mal, a nadie se lo deseo, pero tanta inconsistencia me revuelve.

La Revolución, como Prometeo (le debo una canción con ese nombre), iluminó a los olvidados. Porque en vez de decirle al pueblo: cree, le dijo: lee. Por eso, como al héroe mitológico, quieren hacerle pagar su osadía, atándola a una remota cumbre donde un buitre (o un águila imperial) le devore eternamente las entrañas. Yo no niego los errores y los voluntarismos, pero no sé olvidar la vocación de pueblo de la Revolución, frente a agresiones que han usado todas las armas para herir y matar, así como los más poderosos y sofisticados medios de difusión (y distorsión) de ideas.

Jamás he dicho que el bloqueo tiene toda la culpa de nuestras desgracias. Pero la existencia del bloqueo no nos ha dado nunca la oportunidad de medirnos a nosotros mismos.

A mí me gustaría morir con las responsabilidades de nuestras desdichas bien claritas.

Por eso invito a todos los que aman a Cuba y desean la dignidad de los cubanos, a gritar conmigo ahora, mañana, en todas partes: ¡Abajo el bloqueo!  



Silvio Rodríguez Domínguez
La Habana, 13 de Septiembre de 2010
(publicado en Granma Internacional)




martes, 14 de septiembre de 2010

Carta de Danny


El Presidente Obama debería perdonar a Gerardo Hernández y a los otros miembros de los Cinco Cubanos. Ellos eran soldados de primera línea en el combate contra el terrorismo. Pero en lugar de utilizar la información que ellos recopilaron para arrestar a las personas que estaban llevando a cabo atentados contra civiles, el FBI arrestó a esos cinco hombres. Por otro lado, los que cometieron esos actos tales como Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, caminan libres por Miami y organizan cenas para recaudar fondos allí.

Textual:

“President Obama should pardon Gerardo Hernandez and the other members of the Cuban 5. They were front line soldiers in the fight against terrorism. But instead of using the information they gathered to arrest people carrying out bombings of civilians, the FBI arrested these five men. The bombers such as Luis Posada Carriles and Orlando Bosch on the other hand, walk the streets of Miami and hold fund raising dinners there”


Danny Glover 


Actores y Artistas Unidos por la Libertad de los Cinco Cubanos:

Edward Asner
Jackson Browne
Ry Cooder
James Cromwell
Mike Farrell
Bruria Finkel
Richard Foos
Danny Glover
Elliott Gould
Chrissie Hynde
Greg Landau
Francisco Letelier
Esai Morales
Graham Nash
Bonnie Raitt
Susan Sarandon
Pete Seeger
Martin Sheen
Betty Sheinbaum
Stanley K. Sheinbaum
Andy Spahn
Oliver Stone
Haskell Wexler

sábado, 4 de septiembre de 2010

Diario de Guerra

Tras un buen tiempo dedicado a recuperase físicamente, Fidel Castro volvió a compartir sus ideas en público. Fue ayer viernes en las escalinatas de las Universidad de La Habana y frente a miles de estudiantes. De pie, pronunció un discurso de 45 minutos dedicados fundamentalmente a prevenirnos desde su experiencia sobre las consecuencias catastróficas que podría signficar la prolongación del conflicto armado en medio oriente. Como consta en sus últimos discursos, dijo: “A lo largo de más de tres meses de incesante batallar me esforcé modestamente por divulgar ante un mundo inadvertido los terribles peligros que amenazan la vida humana en nuestro planeta”, y agregó: “Hoy enfrentamos dos grandes desafíos: la consolidación de la paz mundial y salvar el planeta del cambio climático”.
Así fue como Clarín.com encabezó de inmediato la noticia de su reaparición: “Tras una larga ausencia, Fidel habló ante una multitud y defendió el plan nuclear iraní”. Tal como se publicó en la edición impresa de hoy sábado 4/9/10, en este mismo momento se puede leer el siguiente titular: “Fidel apoya a Irán en su primer discurso público en 4 años”.
Un diario que titula de esta manera es un medio que trabaja en forma descarada para legitimar la invasión norteamericana y europea en Asia y a favor de las compañías interesadas en el negocio de la guerra. Es lo que se dice un peligro.


Hay más de 550 millones de armas de fuego alrededor del mundo.
Una por cada doce personas sobre el planeta.
La única pregunta es:
“¿Cómo armamos a las otras once?”.
La respuesta es:
“Propagando la guerra mediante diarios como el Clarín de Argentina”

martes, 24 de agosto de 2010

Tres señoras poetas

(Catadas por cortesía de La Bodega del Diablo)



El arco y la flecha

Tras disparar la única flecha que me quedaba
desaparecí dentro de la copa de un ciprés.

Ahora anido en el arco.
No hay peligro alguno:
en las fuertes tormentas
el viento cuida de mi
y guarda los deseos en las raíces.

Entre las ramas
como los pájaros
floreceré en primavera.

María Montserrat Bertrán


Sólo el sueño

Llegaré mañana.
Tenderé al sol
este corazón lleno de inviernos.
Volveré
paso a paso
por la destejida ruta,
recuperando el ansiado viaje perfecto,
revelando postales,
desaprendiendo de nuevo.

Soltaré
en el mar más puro
las últimas lágrimas
y enterraré para siempre
a esa extraña yo
con un caracol de lápida.

Ya casi no pesa
el ancla.

María Laura Coppié


Inútiles, los puentes

Conservo cada uno de mis puentes
con la obsesión de un coleccionista.
No todo lo que amé
halla horizonte.
No todo aquello que me deslumbró
conserva su luz nido adentro.
Cada tanto
la niebla anuncia
una sombra en regreso.
Gime la llave en el óxido del tiempo.
Tiemblan los años que nos separan.
Un mandato de fuego
torna circulares los caminos.
Todo vuelve de algún modo.
Milagro y caída.
Conozco la horma de esa huella,
la ceguera que evoca recuerdos.
No hay muralla que contenga la huída.
No hay puentes que devuelvan el alma
a las estatuas de sal del pasado.
Cada nombre es un inapelable silencio.

Gabriela Delgado

lunes, 23 de agosto de 2010

Profesionales somos todos

Si una va al dentista, le dice "me duele la muela", el tipo te dice "abra la boca", vos la abrís, te revisa, hace cosas ahí, te da un medicamento, te explica cómo tomarlo, cuándo tenés que volver, pagás y ya. Si los dentistas fueran diseñadores gráficos, los pacientes dirían: "Me duele la muela, me tiene que hacer un tratamiento de conducto, tengo que tomar este antibiótico, ¿que abra la boca? No, no la abro nada, es mi boca, yo sé lo que necesita, ¿tan caro me quiere cobrar? No, yo le quiero pagar menos". Por favor, hagan como Jose y dejen trabajar al diseñador.

Sil

domingo, 22 de agosto de 2010

Me parece que un indio va a ser el campeón


El argentino Braian Toledo, de 16 años, oriundo de la localidad bonaerense de Marcos Paz, ganó ayer domingo la medalla dorada en lanzamiento de jabalina durante los Juegos Olímpicos Juveniles de Singapur. Toledo alcanzó los 81,78 metros, aventajando con claridad los 76,88 del estadounidense Devin Bogert y los 74,23 del letón Intars Isejevs, plata y bronce respectivamente.
Toledo tiene el récord mundial de la categoría desde que el último verano tirara 89,34 metros en Mar del Plata. La jabalina juvenil pesa 700 gramos, 100 menos que la usada en las ligas mayores, allí donde reina el noruego Andreas Thorkildsen y donde el récord continúa en manos del mejor lanzero de todos los tiempos, el checo Jan Železný, quien en 1996 la clavó en 98,48 metros.


¿Será un porteño el primer atleta de la historia en tirar la jabalina a 100 metros?
Me parece que sí. Un indio, para más datos. Querandí.

jueves, 19 de agosto de 2010

Fibertel y Yo


Como ex cliente de una empresa incapaz de informar de manera precisa y comprensible sobre sus prestaciones y promociones, inepta a la hora de instalar el pedido dada su deficiente tercerización del cableado, retrasada, amontonada y errónea en la facturación, telefónicamente impotente, ediliciamente pijotera, chorra/ta en síntesis, y en vista de la caducidad de su licencia comercial, declaro el día de hoy jueves como uno de esos días en que I CAN GET, OH, SATISFACTION.

martes, 17 de agosto de 2010

Verdadero



Este video pudo haberse registrado en forma casual, para luego aprovecharse como publicidad de difusión  "viral" de la marca Gillete. También pudo haber sido deliberada y meticulosamente preparado para la campaña de Gillete. Donde NO HAY TRUCO ALGUNO es en la puntería.

O en todo caso:  EL TRUCO ES ROGER.



sábado, 14 de agosto de 2010

Lola vs el Padrenuestro y La Calle





Adoro mirarme al espejo. Poso, me acomodo las tetas, me tiro besitos. A veces cuelgo largo rato observándome. Discuto conmigo. Discuto con el mundo. Puteo y me hago reproches. Me maquillo lentamente y escruto mi ropa. Sonrío con mi aspecto serio o de colegiala puta. Me truco para que no se note el bulto. Me pongo perfume y ya estoy lista para salir a matar o simplemente para ir a comprar cigarrillos.
Tenía cinco años cuando me travestí por primera vez. La típica: ropa de la vieja saltando en la cama. Recuerdo cómo entrecerraba los ojos con el perfume de mujer (Al Pacino contenido) y decía: quiero. Pero tardé en hacerme travesti. Porque el tema no es salir del ropero. La cuestión es salir a la vereda. La joda es que te miren mal y te griten de todo. El problema es perder a los amigos y a la gente que siempre quisiste y supuestamente siempre te quiso. Incondicionalmente. Y así y todo, es lo de menos.
El milico sorete me pide documentos a cada rato, igual que a ese negrito de la villa con aspecto de menor delincuente al que hay que frenar porque si ahora es así te imaginás dentro de unos años. La vieja conchuda dice qué barbaridad, o algo por lo bajo, inaudible aunque sepas de qué se trata. Como cuando el pibe le pide una monedita al tipo que traga saliva y no le da porque para qué si irá a parar donde algún padre que lo explota. Pelotudo.
Adoro mirarme al espejo. Porque es como mirar a la sociedad: siempre se descubre algo nuevo. No tengo que recurrir a la prostitución para ganarme la vida. Lo intenté porque la sola idea me calentaba. Probé dos veces. Pero no sentí nada de nada. Me cogieron por todos lados mientras yo los miraba seductora, putita, pero para mí era lo mismo que estar mirando un programa de esos que dan a las seis de la mañana, que te venden durante una hora cosas que nadie necesita y tenés que llamar ya porque si no se agota el producto. Me convocaron para trabajar en varias casas de masajes pero rechacé las ofertas. Mi psicóloga me dijo que el problema era que yo tenía mucha cabeza para eso. Y mis hermanas travitas me pusieron entre la espada y la pared: “Ojalá nunca tengas que hacer lo que hago yo”. ¿Quién no sabe que es un ambiente de mierda? Pero no se lo conoce realmente hasta que se pertenece a él o al menos hasta que se lo ronda.
Todo parece muy down. Se prevé un final tristón y esperanzador a la vez. Con un “se puede” onda campaña radical. La verdad es que me encanta ser travesti. Me encanta ser lo que soy y lo que aún no soy y lo que voy a ser. Lo que aún no me dejan ser. Quiero mi nombre en mi documento. Quiero mi nombre en mi instituto. Quiero mi nombre resonando en los corazones y en las pijas de los chongos que me disputen. Me encanta que vengan y me cojan por todos los lados posibles. Y por los imposibles. Me encanta que me chupen la orejita y que me digan que soy una putita-calentona-perrita-guachita-cómo-te-voy-a-dar. Adoro que me besen con pasión. Me gusta cuando veo que alguien me está observando en la calle y yo le muevo deliberadamente el culo. Me gusta sentir que está conteniendo el aliento. Sé que los re caliento cuando pongo la boquita pintada de nena que hace puchero. O cuando digo “sí, papito”.

¡Qué manera de irme al infierno todos los días! Pero el infierno (igual que el cielo, decía mi nono) está acá en la tierra. Acá por la vereda donde yo voy esquivando soretes, como cualquiera. No hago más que dejar atrás la mierda social que nos tapa diciendo a todo que no, y le digo que sí a lo que quiero. La verdad que me cansé de los poderes constituidos que rezaron el padrenuestro contra la ley de matrimonio, que levantarán crucifijos contra lo que será la ley de identidad de género. Combato a ese poder todos los días. Con mi propio poder social e individual en los frentes de batalla, apostado contra todos los mecanismos programados para decir “no” a cada deseo íntimo.
Adoro mirarme al espejo. Allí veo a esta hermosa travesti militante que a diario se recuerda que es una hermosa travesti militante, y que seguirá siendo hermosa y seguirá luchando con una espada de dos filos hasta que sangre lo que tenga que sangrar. Como mi culo, si es necesario.Y eso que no conté nada.

Nicole Pietrangelo

integrante del Foro de Diversidad Sexual del INADI Bahía Blanca
afiliada al Partido Comunista

 

jueves, 12 de agosto de 2010

PTSD


Parece sigla de partido troskista, pero son las iniciales de “posttraumatic stress disorder”, PTSD, una severa alteración mental que se desarrolla tras haber estado expuesto al riesgo de perder la vida. La sufre el 25% de los 2 millones de soldados norteamericanos que han pasado por Irak y Afganistán desde el comienzo de la invasión en octubre del 2001. La cifra de caídos en combate sobre tierra afgana desde entonces hasta junio del 2010 suma 761 marines. Durante el mismo período, la cantidad de suicidios entre la tropa asciende a 817. Por primera vez desde la guerra de Vietnam, la tasa de suicidios al interior del ejército supera a la tasa de la población civil. Barack Obama sigue siendo el Premio Nobel de la Paz.

sábado, 31 de julio de 2010

Acción de gracias

El Julio era un gringo grandote y amigable de General Pico. Desde joven estuvo involucrado en política, desde esa época no muy lejana en que las bandas parapoliciales obligaban a defender la vida militante cargando un chumbo junto al corazón. A los 62 años su salud se descompuso y murió el jueves pasado. Al día siguiente el diario “La Arena” de La Pampa lo recordó de esta manera: “Siempre involucrado en cuanta causa social aparecía, agudo observador de la realidad, respetuoso a la hora de debatir grandes y pequeños temas, de gustos simples y vida sencilla como entendía que debía ser la de un comunista, Julio Pedehontaá supo ganarse el respeto y la estima de camaradas, compañeros, hasta de correligionarios y curas, porque para él, la amistad y la solidaridad excedían el estereotipo que puede dar una ideología”.

Le conocí a mediados de los ´90 en Córdoba, adonde él había recalado con la misión de colaborar en la reconstrucción del Partido y la Federación Juvenil Comunista provincial, organizaciones revolucionarias que como muchas habían quedado machucadas tras el derrumbe de Berlín y las estatuas de Lenin. Era preciso quitarse los escombros de encima, afinar la autocrítica, reunir las hermandades necesarias para contrarrestar una nueva epidemia de macartismo que contagiaba el virus del fin de la historia y las ideologías, para eternidad del imperio capitalista. Si no hubo tal desenlace, si la validez de aquellas tesis fue tan efímera, si muy pronto el mundo unipolar se miró en el océano y vio que tenía ojos chinos, piel de Evo, voz de Chávez, la barba de Fidel y turbante, fue gracias a gente como el Julio.

Nos juntamos varias veces. Bajo lunas de cerveza cuando fue entresemana, alrededor del vino cuando en domingos nostalgiosos del almuerzo en familia. Me contó que había sido guardaespaldas de Santucho, que en Buenos Aires conoció a Julio Sosa, que el gran cantante uruguayo era tan celoso que evitaba andar con minas demasiado lindas. Cierta vez, charlando sobre las vías hacia el poder y las reglas generales de la autodefensa de masas, me dijo con firme serenidad algo que se me quedó grabado: “Cuando sacás un arma, es para usarla”.

A fines de 1998 hubo elecciones para gobernador de Córdoba. Yo había rendido la última materia de la facultad en el invierno. En los primeros días de diciembre, el Julio se apareció por mi casa ofreciéndome resolver la propaganda radial de Izquierda Unida, la reiterada alianza entre el PC y el MAS. El presupuesto electoral apenas alcanzaba para unos cuantos spots en un par de frecuencias alternativas. Imprimí los cassettes en mi portaestudio, con mi propio eslogan y mi guitarra. Se pasaron durante la última semana de campaña por los programas de la “FM A Galena” y en la radio de la “UTN”. El domingo 20, después de varias candidaturas frustradas, José Manuel De La Sota ganó su primera gobernación. En el magro recuento de los votos para la izquierda, nuestra lista salió por delante del Partido Obrero y Patria Libre. A principios del año nuevo me despedí de Córdoba y partí hacia el futuro, hacia Centroamérica, con el trabajo asignado de aprender cómo se hace una revolución.

El año 1999 fue hasta ahora el mejor de mi vida. Durante la primera mitad pasé por Cuba, llegué a El Salvador, entrevisté a sus héroes guerrilleros, estudié su lucha, subí sus volcanes, nadé en sus lagos y playas del Pacífico, y hasta me enamoré de nuevo. La otra mitad del año transcurrió en La Antigua Guatemala, organizando la información recolectada en tierras salvadoreñas y cumpliendo el sueño de ganarme unos pesos cantando. El segundo lunes de octubre amanecí en una vivienda de la calle Chipilapa, que compartía con los amigos que la noche y los bares me trajeron desde distintas partes del planeta. Entre ellos un canadiense, quien esa jornada, como todo segundo lunes de octubre, festejaba el Día de Acción de Gracias del Canadá. En 1999 lo celebró con nosotros, con una soberana parrillada y harta bebida desde el mediodía.

Para la noche ya habían desfilado decenas de invitados y botellas. Sólo quedábamos en pie un guatemalteco, un norteamericano y un argentino. No muy enteros, pero con suficientes bríos para estirar la parranda en algún bar. No recuerdo por qué terminamos en “La Chimenea”, tugurio que por alguna u otra razón siempre me había dado mala espina. Adentro nos separamos, cada quien a merced de su inquieta y precaria estabilidad. La mía me llevó a echar anclas en la barra, y vaya uno a saber cómo empezó la cosa. Dos locales que atracaban a mi lado de repente se pusieron molestos. No los conocía. No había ninguna razón para involucrarse en nada grave. Yo andaba “a verga” igual que ellos. Tanto carece de importancia lo que nos dijimos que quedó olvidado en la confusa bruma del momento. Era por consiguiente absolutamente ridículo sacar una pistola, como uno de ellos hizo, apuntándome a la frente. No tuve miedo. Me bastó con repetir, firme y sereno, aquel consejo del Julio Pedehontaá: “Cuando sacás un arma, es para usarla”.

El tipo balbuceó alguna pavada, enfundó la pistola y se largó con su cuate a buscar otro con quien meterse. Cuando el bar estaba a punto de cerrar apareció mi amigo guatemalteco con la cara chorreando de sangre. El mismo tarambana le había pegado un culatazo en la sien. Cayó la policía. Contra el capó de un patrullero le estrellé la cabeza al imbécil unas cuantas veces, hasta que la cana me convenció de subir al vehículo para llevarnos hasta el hospital de Jocotenango, del otro lado de los cerros. Los alteradores del anochecer de un día agitado de acción de gracias canadiense terminaron la noche en el calabozo, y el amigo americano durmiendo la mona en su casa. Cruzando los cerros, la policía estacionó en la puerta desierta del hospital y me pidió que esperara ahí mientras conducían al herido a la guardia. Pasaron los minutos y se largó a llover. Serían las 3 de la mañana, yo no daba más. Pensé que mi socio estaba fuera de peligro y emprendí el regreso trepando la cuesta. Del otro lado salí a dar a una calle empedrada y apenas iluminada, sin un alma, tan larga que parecía no tener fin. Llovía fino pero constante, “chipi chipi” como le dicen. Exhausto, tenía resuelto echarme debajo del primer techo que se apiadara, allí mismo en Jocotenango, el pueblito de Ricardo Arjona, cuando a lo lejos vi aparecer una luz. La vi venir desde el fondo infinito y acercarse de a poquito. Era un increíble taxi. ¿A quién debía el milagro y mi acción de gracias? Al año 1999, a los lugares y la gente que me regaló, a la buena influencia y memoria que me dejaron, y al Julio, que en paz descansa.

Jocotenango



viernes, 30 de julio de 2010

Reseña de mi vida próxima



Volveré a nacer un día. Será por agosto de 1966 y en Gainesville, Florida. Bautizado John Rodney Mullen, llegaré a ser considerado el deportista más influyente de la historia del skateboarding y el fundador del "street skate". En el transcurso de los ´80, inspirado en Michael J. Fox y “Back to the future”, inventaré un gran número de trucos, entre ellos el “kickflip”, el “heelflip”, el “360 flip” y el “impossible”, que harán las delicias de mis colegas de calle, rampa y estilo libre. Y así será mi próxima vida. Miren si no, stupid motherfuckers:

jueves, 29 de julio de 2010

Dios de nuestro tiempo

La relación entre la filosofía mitológica y el deporte es por demás explícita. Baste mencionar a Zeus Olímpico y los cuerpos atléticos conque diosas y dioses quedaron retratados en el arte. Equivalente al trabajo, el ejercicio está ligado a la razón, al amor y la felicidad. Así se explica por qué quienes trascienden en el deporte concitan devociones que con el tiempo adquieren la ciudadanía mística. Pasa también con los revolucionarios (especialmente con uno de barba) puesto que las tareas del progreso social requieren perfomances colosales de entrega física. La guerrilla salvadoreña dedicaba sus madrugadas de guerra a dar saltos y echar lagartijas, siempre y cuando no despertaran con ciertos molestos ruidos helicópteros que obligaban a salir corriendo de las balas y las bombas de 500 libras.

¿Quién ha sido el mejor deportista de todos los tiempos? Empecemos alistando de la manera más completa y consensuada posible a los más destacados en cada actividad:

Nadia Comaneci (gimnasia) Usain Bolt (carrera de velocidad) Emil Zatopek (carrera de fondo) Roman Šebrle (decathlon) Yelena Isinbayeva (salto) Michael Phelps (natación) Muhammad Alí (box) Yasuhiro Yamasita (judo) Alexander Karelin (lucha grecorromana) Fedor Emilianenko (artes marciales mixtas) Michael Jordan (basquet) Giba (voley) Jonah Lomu (rugby) Brett Favre (american football) Joe Di Maggio (béisbol) Blanca Gil (waterpolo) Wayne Gretzky (hockey sobre hielo) Daniel Martinazzo (hockey sobre patines) Luciana Aimar (hockey sobre césped) Adolfo Cambiasso (polo) Roger Federer (tenis) Tiger Woods (golf) Raymond Ceulemans (billar) Allison Fisher (pool) Lance Armstrong (ciclismo) Ayrton Senna (automovilismo) Valentino Rossi (motociclismo) Ingo Stenmark (ski) Rodney Mullen (skate) Cecilia Baena (patin sobre ruedas) Evgeny Plushenko (patinaje artístico sobre hielo) Kelly Slater (surf) Robby Naish (windsurf) Eduardo Yáñez Zavala (equitación) Hossein Reza Zadeh (levantamiento de pesas) Dan Osman (escalada). Nos están faltando disciplinas, entre ellas el fútbol.

A mediados del 2009 el diario alemán “Bild” realizó una encuesta con 53 reporteros deportivos de entre 25 y 73 años. Resultado:

1. Mohamed Alí (USA) Boxeo
2. Pelé (BRA) Fútbol
3. Michael Schumacher (ALE) Automovilismo
4. Michael Jordan (USA) Baloncesto
5. Roger Federer (SUI) Tenis
6. Franz Beckenbauer (ALE) Fútbol
7. Jesse Owens (USA) Atletismo
8. Diego Maradona (ARG) Fútbol
9. Carl Lewis (USA) Atletismo
10. Michael Phelps (USA) Natación

Un boxeador, Alí, encabeza la serie, algo de por sí gratificante y cierto. Mas no indiscutible. Un equipo científico del Laboratorio Nacional de Los Álamos, Nuevo México, analizó cinco de las principales competencias deportivas de los Estados Unidos e Inglaterra para ubicar cuál de ellas generaba el mayor grado de apasionamiento. Como medida clave para determinar cuál de todos es el más apasionante se decidieron por “lo impredecible de los resultados”, es decir la frecuencia en que un equipo inferior en los récords vence a uno superior. El hecho de que se enfocaron en deportes de equipo pone en evidencia que en deportes individuales, como por ejemplo el tenis, dicha variable tiende a cero: Roger gana casi siempre. La experiencia demostró que la “frecuencia de desilusión” era mayor en el “soccer”, seguido luego por el béisbol, el hockey, el basquet y el fútbol americano. Si además tomamos en cuenta los niveles de audiencia y, fundamentalmente, que el fútbol es el deporte que más personas lo practican, unos 300 millones, cabe entonces deducir que es entre esas personas donde se halla el trono.

En la lista anterior hay tres futbolistas entre los diez mejores. Que Beckenbauer haya llegado por delante de Maradona tiene que ver con la procedencia alemana de la votación. Por su parte, la rivalidad entre Pelé y Maradona es bien conocida, y el periodista argentino Andrés Kusnetzoff tuvo la genialidad de poner las cosas en orden alfabético. Fuera de joda, digamos que en otra encuesta, la realizada a comienzos del 2010 por el Times londinense, Maradona fue elegido el mejor jugador de la historia de los mundiales, por delante de Pelé y de Beckenbauer, y existen otras mediciones que acaban con el mismo nombre al tope.

Las leyendas no sólo se construyen en la cancha o en el ring. Se cuenta que al término de las Olimpíadas de Berlín, 1936, una enorme cantidad de atletas partió inmediatamente hacia España para incorporarse a las brigadas internacionalistas que pelearon por la República.  Alí se negó a combatir en Vietnam. En medio de su polémica salida del seleccionado argentino, Maradona acompañó personalmente a Hugo Chávez en las difíciles declaraciones diplomáticas que el presidente venezolano se vio forzado a pronunciar en estos días. Diego lleva tatuado un barbudo en su brazo, así como Mike Tyson llevó a Mao con sus golpes.

Quede claro el alto orígen de la pasión argentina. Como el más creyente entre los ateos, confío en que el Diego vivirá muchos años más, y que algún día inolvidable del futuro morirá de viejo. Es sólo por eso que nadie jamás, cuando menos en los próximos milenios, será recordado con tanto amor como el gran campeón brasileño de Fórmula Uno.

miércoles, 28 de julio de 2010

Eva Goris


El lunes pasado, a la medianoche del 58 aniversario de su fallecimiento, canal 7 proyectó “Eva Perón”, de Juan Carlos Desanzo, protagonizada por Esther Goris. Inspirado tal vez por los afiches conmemorativos conque la CGT empapeló Paseo Colón, aproveché para verla por segunda vez. La había visto cuando su estreno, en 1996, es decir que corriendo el segundo mandato menemista, un gobierno que, atmosféricamente hablando, no funcionaba como caja de resonancia ideal para las arengas justicialistas del filme. Recuerdo que algunos/as gustaban de explicar aquel entonces diciendo que “Menem no es peronista”. No, claro: Menem era, fue, es, será y parecerá siempre peronista. De derecha, si se quiere, o en el colmo de los colmos del camaleonismo, pero peronista al fin. Era más honesto hablar del “movimiento”, mientras se ponía cara de “Es muy difícil explicarlo...”. Hasta era mejor incluso pegar una sola putiada y mandarse a mudar a Miami.


Pero no estamos en Miami. Seguimos aquí. Lo que sí, estamos es en otro tiempo, uno bastante mejor, ganado a suerte de luchas, aquí, allá, en todas partes. Antenoche, aquella que me había parecido una película embobada en iluminar las imágenes de un pasado glorioso, me resultó ahora una pieza memorable y de gran utilidad para entenderse mejor con la política. La calificaría como “muy buena” si no fuera porque se excede en la cantidad de discursos peronchos, y porque el retrato del calvario físico de la heroína se torna demasiado largo y doloroso. Pero vaya si tiene escenas extraordinarias. La discusión sostenida entre la primera dama y los obreros ferroviarios durante la huelga de 1950, por ejemplo. “Hacerle una huelga a Perón...”, reflexiona con indignación ese personaje profunda y convincentemente encarnado por la montevideana Esther Goris. Qué gusto da verla y escuchar sus líneas, siempre en ritmo y dueña del cuadro. Otro momento notable acontece hacia el final de la película, en el dormitorio agónico de Evita. La reina, la plebeya número uno del mundo, quien a los 33 años se está muriendo de cáncer y bronca de dejar desamparado a su pueblo, recibe a quien parece ser la persona que mejor la entiende y la quiere. Se trata de su modisto, Paco Jamandreu admirablemente interpretado por Horacio Roca, quien le confiesa: “Ser puto, ser pobre y ser Eva Perón en este país despiadado es la misma cosa”. Con cuanta relevancia se actualiza hoy ese párrafo, esa charla.

En próximas dosis intentaré prestar más atención al fino tratamiento de la cuestión del facismo peronista que lleva adelante la película, cosa que logra a través de Goris y la evidente comprensión de una filosofía política otrora contagiosa que la película nos brinda en perspectiva, para valor de analizarla como fruto del conflicto y la experiencia social y no como una cuestión de malvados y vehementes oradores de pelada o bigotito. Cuando Enrique Santos Discépolo medio le reprocha la traición a los ideales de la democracia, Eva Goris le responde: “Dejate de joder y no me pongás de mal humor, Discepolín...”.

La pasó Canal 7 el lunes a la medianoche, antes de dar paso a esos dos compinches de la cinemanía. Conste que cuando digo “Canal 7” lo hago con énfasis, al cuidado de la costumbre de llamarlo simplemente “el 7”, en defensa de esa entrañable memoria de perilla, blanco y negro gracias a la cual TELEFE nunca dejó ni dejará de ser -¡y parecer!- “el 11”. Nostalgia donde “el 9” siguió jugando de 9 por más que Romay le mandara Libertad y palomita por los costados, tan escaso de goles. Y sepan de paso los más jóvenes que “el 13” no siempre fue el más insoportable entre los canales, y que América equivale al “2” de La Plata, el que sólo unos pocos agarran, retorciendo la antena y con mucha lluvia. (Todo para mostrar como el decir “La Televisión Pública”, además de largo, me hace un ruidito too much “nac & pop”)